Los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) fueron un grupo terrorista formado por miembros de las fuerzas de seguridad y mercenarios a sueldo que practicaron crímenes de estado contra personas que presuntamente pertenecían a ETA o a su entorno. Los GAL estuvieron activos entre 1983 y 1987; en ese periodo cometieron 27 asesinatos, incluidas desapariciones forzadas. Durante un proceso judicial posterior, quedó probado que sus actividades fueron financiadas con fondos del Ministerio del Interior español del primer gobierno de Felipe González (PSOE). Los GAL se crearon para responder desde las propias cloacas de un estado “democrático” a los asesinatos de ETA. La teoría era que, a cada muerto por ETA, los GAL sembrarían el terror asesinando a alguien relacionado con los refugiados vascos en el sur de Francia (norte de Euskal Herria). Y si ETA sólo actuaba en el Estado español, ellos sólo actuarían en el Estado francés, en el departamento de los Pirineos Atlánticos, donde el gobierno español ubicaba el llamado “santuario” etarra. 
Anagrama de los GAL
Felipe Gonzalez y François Mitterrand

La colaboración con Francia

Además de eso, los GAL también pretendían ejercer presión para que el gobierno francés comenzara a colaborar con España en la lucha contra ETA y no concediera licencias de asilo político. Y es que la administración gala opinaba que muchos de esos refugiados vascos no eran terroristas, sino que simplemente eran perseguidos en el Estado español por sus ideas. Por contra, los impulsores de los GAL pensaban que todos los refugiados sin excepción eran terroristas y que, si amenazaban la tranquilidad de una región francesa con atentados, al final, su gobierno acabaría por ceder y comenzaría a autorizar deportaciones y extradiciones. Y es lo que al final sucedió. Cuando el socialista François Mitterrand se vio forzado a gobernar con una mayoría parlamentaria conservadora, Jacques Chirac y sus responsables de Interior, Charles Pasqua y Robert Pandreau, convencidos de quién controlaba los GAL, ofrecieron a Felipe González y al ministro español de Interior José Barrionuevo un acuerdo estratégico: «Vosotros enterráis el GAL y nosotros os entregamos a todos los etarras que nos pidáis». Los GAL desaparecieron meses más tarde, en 1987.

La importancia de la separación de poderes

La democracia real reside en la separación de poderes y en el respeto a la ley. A través de los GAL, bajo el gobierno de Felipe González se transgredieron flagrantemente estos preceptos: determinadas personas fueron a la vez policía, fiscal, juez y verdugo y no le tembló la mano a la hora de, como mínimo, permitir crímenes de estado que conceptualmente no se diferencian del terrorismo perpetrado por grupos organizados.

 Si deseas conocer algo más sobre este grupo terrorista financiado por el gobierno español de Felipe González, puedes acceder al enlace de la wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Grupos_Antiterroristas_de_Liberación

También dispones de información muy completa sobre los GAL en este enlace del diario en euskera “Berria”.